Anotaremos todo

Anotaremos todo

Existen algunos detalles que son fundamentales cuando aprendemos a tejer. Resulta de gran ayuda ir anotando el avance de nuestro trabajo, paso a paso, y a nuestra manera, con nuestro lenguaje.

Es bueno tener un cuaderno y un bolígrafo a mano mientras trabajamos en toda prenda que realizamos. Aun cuando nos estemos guiando por alguna explicación impresa, necesitaremos realizar alguna anotación, a fin de corregir un error, o tener en cuenta un detalle interesante, que luego resultará útil en otra parte del mismo trabajo, o en una nueva prenda.

A veces puede suceder que tengamos una explicación para realizar una batita para bebé, por ejemplo, cuyas medidas están dadas para un tamaño de 1 a 3 meses, y queremos tejer con esta explicación, una prenda para un tamaño mayor. En esta oportunidad, será de gran ayuda nuestro cuaderno de anotaciones. Alli escribiremos paso a paso lo que vamos realizando, y lo escribiremos muy clara y detalladamente. No importa que parezcan redundantes nuestras notas; lo que necesitamos es entender qué fue lo que hicimos, cuando haya pasado el tiempo y retomemos el trabajo. Seguramente si nuestras notas no son lo suficientemente claras o explicativas, habremos olvidado qué fue lo que hicimos o lo que quisimos escribir en su momento.

Si se trata de un punto fantasía que en la revista que compramos está nombrado simplemente así: punto fantasía, lo nombraremos de manera de identificarlo luego entre muchos otros puntos fantasía que a lo largo de nuestro aprendizaje iremos encontrando. Una manera fácil es colocarle un nombre o un número; por ejemplo: Fantasía (1); Fantasía (A); Fantasía (formando hojitas caladas); Fantasía (terminada en picos); Fantasía (que parece un encaje). No importa el nombre que le pongamos, sólo importa que podamos identificarla claramente.

Otra opción es colocar el nombre y en una hoja de papel cuadriculado dibujar el diseño. O en el cuaderno de notas, dibujar cómo vemos el diseño que forma la explicación.

Si solamente anotamos las explicaciones o el nombre del punto, sin dibujar aproximadamente cómo se ve el diseño, no sabremos cómo es el punto hasta que hayamos realizado la muestra.

Estos apuntes resultan de gran ayuda, cuando vamos a comenzar una prenda y no tenemos aún decidido qué punto utilizaremos. Si junto a nuestros apuntes, tenemos también un bosquejo del aspecto que tendrá el punto, nos resultará más fácil decidir.

Para quienes gusten de hacer carpetas o coleccionar muestras, es hermoso hacer una colección de explicaciones y la muestra tejida que pincharemos en la misma explicación.

También podemos aprovechar los recursos que nos brinda la misma tecnología actual y realizar la muestra, tomar una fotografía y guardarla junto a la explicación escrita, en un documento o archivo digital.

En este cuaderno iremos anotando con cuántos puntos empezamos la prenda, cada cuántas hileras hicimos los aumentos, o los descuentos, si lleva ojales anotaremos cada cuántas hileras colocamos los ojales.

En el caso de los escarpines, por ejemplo, realizamos uno y anotaremos cada detalle para realizar el otro y que nos quede exactamente igual.

También es útil anotar con qué número de agujas trabajamos. Si algún día queremos realizar la misma prenda habremos olvidado el tipo de lana y la aguja usada. Esto es importante.